En Palma de Mallorca, la Policía Nacional llevó a cabo la detención de tres individuos, dos hombres y una mujer, involucrados en la explotación laboral de una cuidadora que atendía a una persona dependiente. La víctima, que trabajaba jornadas de 24 horas durante seis días a la semana, era amenazada con la deportación si decidía denunciar su situación, dado que carecía de documentación.

La mujer, que se encontraba en una situación de vulnerabilidad extrema, logró pedir ayuda tras recibir información de una amiga sobre un trabajo como cuidadora interna. A pesar de sus temores, decidió denunciar las condiciones abusivas a las que estaba sometida. Según su relato, trabajaba sin contrato y apenas tenía un día libre a la semana, recibiendo a cambio un salario de 900 euros mensuales, mientras lidiaba con la responsabilidad de cuidar a una persona enferma sin los recursos adecuados.

La situación era crítica: la cuidadora no solo enfrentaba una sobrecarga de trabajo, sino que también sufría lesiones por falta de atención médica, ya que la familia temía las repercusiones de su relación laboral. Para mantenerla en su puesto, los arrestados la amenazaban con hacer uso de falsos contactos policiales y afirmaban tener copias de su documentación para restringir su libertad de movimiento. Finalmente, los tres detenidos fueron acusados de múltiples delitos relacionados con la explotación laboral y las amenazas a la víctima.