El reciente agravamiento del conflicto en Medio Oriente ha generado nuevas tensiones en los mercados internacionales. A pesar de esto, los analistas de la city sostienen que el efecto inicial sobre los activos argentinos ha sido moderado. Sin embargo, advierten que, a largo plazo, un posible cambio en la estructura productiva global podría acarrear riesgos adicionales, en un momento en que la actividad industrial muestra signos de preocupación, las expectativas inflacionarias aumentan y el sistema cambiario presenta vulnerabilidades.
Según un informe de Adcap Grupo Financiero, Argentina ha sorteado el impacto del conflicto de manera relativamente positiva. Un banco de inversión internacional identificó a Turquía y Argentina como algunos de los países más susceptibles a las fluctuaciones del mercado energético, aunque hasta ahora esta advertencia no ha tenido repercusión significativa en los mercados locales. En la última semana, el riesgo país argentino ha disminuido un 5%, mientras que el valor del dólar oficial ha experimentado un repunte similar al de la semana anterior.
Por otro lado, el Grupo SBS destacó que el país ha logrado fortalecer sus reservas mediante compras del Banco Central, a pesar de la creciente tensión global. No obstante, subrayaron la importancia de monitorear la evolución de precios y cantidades de commodities energéticos y metales, especialmente dado el aumento de la productividad en esos sectores. En este contexto, se enfatiza la necesidad de implementar políticas monetarias que mitiguen la volatilidad de las tasas de interés y fomenten la inversión privada, crucial para mejorar los salarios reales y el consumo.



