Uno de los hermanos arrestados por la muerte de Francisca Cadenas ha admitido su culpabilidad ante la Guardia Civil, mientras que el otro parece tener una coartada para el momento del crimen, según informes recientes.

La mujer, de 59 años, había desaparecido la noche del 9 de mayo de 2017 en Hornachos, Badajoz. Tras cuidar a la hija de unos amigos, Francisca emprendió su regreso a casa, pero nunca llegó. Sus restos fueron hallados el 11 de marzo, después de casi nueve años de intensa búsqueda, como anunció la Guardia Civil.

Los restos óseos fueron descubiertos en un patio de la vivienda de los hermanos, quienes residían a poca distancia de la casa de la víctima. Mientras uno de ellos se declaró inocente, el menor asumió la responsabilidad ante los agentes en el cuartel de Zafra, donde ambos permanecerán hasta su comparecencia judicial. La investigación sigue en curso y se están registrando los domicilios de los sospechosos sin su presencia, a fin de recabar más evidencias sobre este caso trágico.