La remolacha ha ido ganando protagonismo en la gastronomía española, destacándose por su sabor dulce y sus valiosas propiedades antioxidantes. Este tubérculo no solo es nutritivo, sino que también es sumamente versátil, permitiendo la elaboración de una variedad de platos saludables. Un excelente ejemplo de esto es el puré de remolacha, una preparación deliciosa que seguramente sorprenderá a tus comensales.
Para elaborar este puré, primero se cocina la remolacha y luego se tritura junto con un sofrito de cebolla y ajo en aceite de oliva. El resultado es una crema suave y aromática, perfecta para acompañar diversos platos, servir en canapés o integrar en un menú vegetariano. Su versatilidad la convierte en una opción ideal para cualquier ocasión.
Para lograr una textura aún más delicada, se recomienda pasar el puré por un colador fino antes de servir. Esta receta rinde aproximadamente para cuatro porciones, aunque esto puede variar según el tamaño de las raciones. En caso de necesitar más cantidad, es posible ajustar los ingredientes manteniendo las proporciones adecuadas. Para conservar su frescura, guarda el puré en un recipiente hermético en la heladera por hasta 48 horas y remueve bien antes de servir, pudiendo calentar suavemente si es necesario.



