La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, defendió este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, un orden internacional basado en el rechazo a la violencia y la búsqueda de soluciones negociadas para los conflictos que continúan activos en distintas partes del mundo.

Durante su intervención, la dirigente venezolana sostuvo que el diálogo debe prevalecer sobre el enfrentamiento y afirmó que alcanzar una paz justa, duradera y respetuosa de la dignidad de quienes participan en los conflictos no es una aspiración irreal, sino una vía necesaria para abordar las guerras desde una perspectiva humana.

Rodríguez también vinculó la construcción de sociedades más estables con un modelo de desarrollo basado en la justicia social. Según planteó, avanzar hacia un desarrollo inclusivo es fundamental para reducir la pobreza y atenuar las consecuencias de las crisis que afectan a cientos de millones de personas, en especial en los países del denominado Sur Global.

En ese marco, expresó la solidaridad de Venezuela con las poblaciones afectadas por los enfrentamientos bélicos y señaló que su país conoce las consecuencias que los conflictos provocan en las familias. “Venezuela, que hoy sabe exactamente lo que es levantar a sus hijos de la niebla, extiende su solidaridad”, declaró durante su discurso.