El príncipe heredero de Kuwait, Sabá Jaled al Sabá, condenó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas las que calificó como “agresiones ilícitas por parte de Irán” contra su país, los demás Estados del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo y Jordania. Según sostuvo, los ataques se produjeron pese a que esos países no forman parte del conflicto en curso en la región.
“Desde el pasado mes de febrero, el Estado de Kuwait, los países del Consejo de Cooperación del Golfo y el Reino Hachemita de Jordania han sido objeto de una agresión ilícita por parte de Irán”, afirmó el funcionario. En ese marco, señaló que se utilizaron misiles balísticos, misiles de crucero y drones, y consideró que las acciones representan una violación del derecho internacional, del derecho internacional humanitario y de la Carta de las Naciones Unidas.
Al Sabá denunció además que los ataques fueron “sistemáticos y repetidos” contra objetivos civiles e instalaciones vitales. Entre ellos mencionó el Aeropuerto Internacional de Kuwait, centrales eléctricas y de abastecimiento de agua, e instalaciones petroleras. También lamentó la muerte de “varios mártires y civiles inocentes”, además de numerosos heridos y daños materiales y económicos considerables. Asimismo, acusó a Irán de obstaculizar la navegación marítima y de cerrar el estrecho de Ormuz, en el marco de las acciones de represalia contra activos y bases de Estados Unidos en Oriente Próximo desde el inicio de las hostilidades en febrero.



