El primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, reclamó ante la Organización de las Naciones Unidas que se preserve la libertad de navegación y el tránsito por los estrechos internacionales, en un contexto de creciente tensión geopolítica en algunas de las principales rutas marítimas del mundo.

El mandatario advirtió que la utilización de esos corredores como escenarios de confrontación puede afectar las cadenas globales de suministro, los mercados energéticos y la seguridad alimentaria. En ese sentido, reivindicó la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar como una muestra de la eficacia del multilateralismo y sostuvo que sus principios deben seguir siendo una referencia para abordar las disputas internacionales actuales.

“La libertad de navegación y el paso sin restricciones por los estrechos internacionales, tal como lo garantiza el Derecho Internacional, deben defenderse a nivel mundial”, afirmó Mitsotakis. Además, anticipó que esa cuestión tendrá un lugar prioritario durante la presidencia griega del Consejo de Seguridad de la ONU en noviembre.

El primer ministro también vinculó la aplicación de la Convención con la relación entre Grecia y Turquía. Mitsotakis defendió que ambos países encuentren una vía para avanzar en sus relaciones y señaló que el tratado constituye el “único” marco jurídico de referencia para abordar la prolongada disputa entre Atenas y Ankara por la plataforma continental.