El juicio más significativo y mediático en la historia judicial de Panamá llegó a su fin este viernes en la ciudad capital, tras la presentación de los alegatos finales de la defensa en el caso de sobornos vinculados a la constructora brasileña Odebrecht. Este escándalo de corrupción es considerado el más grave en la nación. La jueza Baloisa Marquínez anunció el cierre de la audiencia y, debido a la complejidad y el volumen del caso, se estableció un periodo de deliberación que podría extenderse más allá de los treinta días estipulados legalmente.
Durante veinticuatro sesiones, el tribunal escuchó los argumentos de más de veinte acusados, entre ellos el ex presidente Ricardo Martinelli y varios exministros de su gobierno (2009-2014), todos enfrentando cargos por blanqueo de capitales. La magistrada Marquínez inició este proceso el 12 de enero, el cual sufrió seis aplazamientos, siendo el más reciente debido a la falta de asistencia jurídica internacional desde Brasil y las complicaciones para la comparecencia de Martinelli, quien se encuentra asilado en Colombia.
Además de Martinelli, también se encuentra en la lista de acusados el expresidente Juan Carlos Varela (2014-2019) y líderes de los dos principales partidos políticos del país. La Fiscalía sostiene que estos individuos recibieron financiamiento irregular para sus campañas. En total, más de treinta personas están implicadas en un esquema de lavado de activos, donde Odebrecht habría desembolsado más de 80 millones de dólares en sobornos para asegurar contratos de obras públicas. Las pruebas presentadas incluyen documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos y registros de la Policía de Andorra, elementos que, según la fiscal Ruth Morcillo, son suficientes para solicitar condenas contra dieciséis acusados, incluyendo a Martinelli y cinco exministros, a la vez que se solicitó la absolución de otros cinco y una compensación económica para el Estado.
En relación a Ricardo Martinelli, la Fiscalía lo vincula directamente a los pagos ilícitos de Odebrecht. A través de una declaración del Ministerio Público, se afirmó que existen pruebas contundentes para sustentar una condena. Martinelli participó de la audiencia de manera remota desde Colombia, donde permanece en calidad de asilado. Por su parte, sus hijos Ricardo Alberto y Luis Enrique, así como el ex presidente Varela, enfrentarán un proceso distinto ante la Corte Suprema de Justicia debido a su condición de parlamentarios del Parlamento Centroamericano, que les otorga un fuero especial.
La investigación sobre los sobornos de Odebrecht en Panamá comenzó en 2015 pero fue archivada y reabierta en 2017, tras la confesión de la empresa en Estados Unidos sobre el pago de 788 millones de dólares en sobornos en varios países. La causa en Panamá se cerró en octubre de 2018, y las declaraciones de André Rabello, un exdirectivo de Odebrecht, fueron clave en el avance de este escándalo.



