Las autoridades cubanas han informado que una lancha interceptada en sus aguas contenía un arsenal significativo, incluyendo 14 fusiles, 11 pistolas y aproximadamente 13.000 balas. Este hallazgo se produjo tras un tiroteo violento que dejó un saldo de cuatro muertos entre los diez tripulantes de la embarcación. La investigación que siguió al incidente ha revelado detalles sobre el material bélico y otros elementos encontrados en la lancha.

Durante la inspección realizada por una patrulla marítima, se descubrieron diversos artículos, como un dron con cámara, cuchillos tácticos, dispositivos de comunicación, alimentos y medicinas. El coronel Víctor Álvarez Valle, representante del Ministerio del Interior, explicó que la primera acción fue la recuperación de los cuerpos antes de proceder a la revisión del material. A su vez, se confirmó que uno de los militares involucrados en la operación resultó herido, aunque su vida no corre peligro.

Los sobrevivientes de este enfrentamiento se encuentran detenidos y son acusados de múltiples delitos, incluyendo tráfico de armas y actos terroristas. Las penas que podrían enfrentar son severas, con un máximo de 30 años de prisión según la legislación cubana. Las investigaciones apuntan a que esta incursión armada podría estar relacionada con opositores cubanos en el exterior, lo que eleva aún más la complejidad del caso.