El rey Harald V de Noruega ha convocado una reunión de emergencia en el seno de la familia real, en respuesta a la vinculación de la princesa heredera Mette-Marit con el caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein. La aparición del nombre de Mette-Marit en documentos judiciales estadounidenses ha generado una crisis que requiere atención inmediata, en un momento crítico para la imagen de la monarquía.

Según datos del Departamento de Justicia de EE.UU., el nombre de la madre de Ingrid Alexandra figura más de mil veces en archivos relacionados con Epstein, lo que ha incrementado la presión sobre la familia real. La reunión, que se llevó a cabo en la residencia real de Kongsseteren, incluyó al príncipe Haakon, la reina Sonia y la princesa María Luisa, quienes se reunieron para discutir cómo enfrentar las consecuencias de esta situación.

Fuentes cercanas a la familia han indicado que, a pesar de los esfuerzos por elaborar un plan conjunto, ha sido complicado llegar a un consenso sobre cómo proceder. En medio de este contexto, el palacio real ha optado por mantener un perfil bajo, sin emitir declaraciones sobre el encuentro ni las decisiones tomadas. Mette-Marit, por su parte, emitió un comunicado en el que expresó su deseo de brindar explicaciones detalladas cuando la situación lo permita, mientras su hijo enfrenta serios problemas legales.