El sistema de salud en Colombia enfrenta serios desafíos, evidenciados por recientes tragedias como la muerte de una anciana en Cúcuta, quien falleció mientras esperaba medicamentos, y el caso del niño Kevin Acosta, que perdió la vida a la espera de un tratamiento para su hemofilia. En este contexto, la convocatoria a un evento público por parte del Ministerio de Salud ha desatado un intenso debate en los ámbitos político y social.

La reunión, programada para llevarse a cabo en la Plaza de Bolívar de Bogotá, contará con la presencia del presidente Gustavo Petro y del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. El evento, denominado “Encuentro Institucional Nacional de Salud”, se presenta como una oportunidad para reflexionar y articular esfuerzos en torno a la atención primaria y el sistema de salud territorial.

Sin embargo, lo que ha suscitado mayor controversia es la difusión de un documento interno que solicita la asistencia de los funcionarios al evento, destacando que su participación es “de vital importancia”, aunque no se califique como obligatoria. Esta circulación, dirigida a distintos niveles de servidores públicos, ha llevado a cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos en un momento crítico para el sector salud, con voces de la oposición que consideran inapropiado este tipo de movilizaciones frente a la actual crisis sanitaria.