El presidente colombiano, Gustavo Petro, confirmó que un artefacto explosivo encontrado en la frontera con Ecuador es de origen ecuatoriano. Esta situación ha llevado al Gobierno a preparar una nota de protesta diplomática, mientras se investiga una serie de incidentes recientes en la región.

La tensión en la zona se intensificó tras el descubrimiento de 27 cuerpos calcinados, lo que llevó a Petro a rechazar las versiones ofrecidas por las autoridades y a negar la implicación de las fuerzas armadas colombianas o de grupos armados en el hecho. "Hay 27 cuerpos calcinados y la explicación no es creíble. Las bombas están cerca de familias", expresó a través de su cuenta en X.

El artefacto fue desactivado mediante una detonación controlada, según el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, quien aseguró que la amenaza fue eliminada y que la comunidad ya no corre riesgos. La bomba había sido hallada en proximidad a viviendas de familias involucradas en programas de sustitución de cultivos de coca por productos legales, coordinados por Gloria Miranda, con el objetivo de brindar alternativas frente a la violencia en la frontera. En una rueda de prensa, el general Carlos Fernando Silva Rueda, comandante de la Fuerza Aeroespacial, agregó que el artefacto fue diseñado para ser lanzado desde un avión militar y que su presencia en Colombia podría deberse a un "efecto rebote" tras una detonación en Ecuador.