Colombia ha experimentado una disminución significativa en la inversión extranjera directa (IED) durante el año 2025, alcanzando un total de 11.469 millones de dólares. Este número representa un descenso del 16,1% en comparación con el año anterior y una caída del 33,2% respecto al récord de 2022. Este resultado pone de manifiesto la pérdida de dinamismo en la atracción de capitales externos, una situación que genera preocupación en el ámbito económico.
La merma en la IED afecta gravemente la financiación de sectores estratégicos y limita las oportunidades de empleo en el país. Aunque algunos sectores, como la manufactura y la construcción, han mostrado cierta resiliencia, la tendencia general es preocupante, ya que múltiples áreas tradicionales han sido severamente impactadas. La caída acumulada en inversiones foráneas desde 2022 supera los 5.700 millones de dólares, lo que subraya la importancia de la confianza inversionista en el contexto macroeconómico nacional.
Un análisis sectorial del año 2025 revela que los servicios financieros y empresariales fueron los principales receptores de inversiones, seguidos del sector petrolero y las industrias manufactureras. Sin embargo, la explotación de minas y canteras, que incluye la producción de carbón, sufrió una contracción alarmante, pasando de 1.189 millones de dólares en 2022 a solo 159 millones en 2025, lo que equivale a una disminución del 86,63%. La presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana, María Claudia Lacouture, advirtió que esta caída en la inversión foránea indica una creciente desconfianza hacia el país.



