La situación democrática en Guatemala enfrenta uno de sus momentos más críticos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En un comunicado emitido tras la conclusión de su 195º Periodo de Sesiones en la capital guatemalteca, el organismo internacional expresó su preocupación por el “persistente deterioro” que afecta la independencia del sistema judicial en el país.
Durante una entrevista con medios internacionales, la vicepresidenta de la CIDH, Andrea Pochak, realizó un análisis alarmante sobre la situación actual, indicando que los riesgos previamente señalados en 2025 no solo se mantienen, sino que se han agravado. Pochak destacó que se han recibido denuncias específicas sobre “procesos viciados” por irregularidades, lo que pone en jaque el Estado de derecho.
Uno de los aspectos más críticos mencionados por la CIDH es el papel del Ministerio Público, que ha sido utilizado como herramienta para la persecución política. La atención de la comunidad internacional se centra ahora en la selección del próximo fiscal general, donde se exige un cambio significativo en la dirección del organismo. La actual fiscal general, Consuelo Porras, enfrenta una controversia creciente debido a su búsqueda de un tercer mandato, en medio de acusaciones de intentar socavar la democracia desde su posición.



