El gobierno chino ha manifestado su descontento tras el reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos, que invalidó parcialmente algunos de los aranceles establecidos por la administración de Donald Trump. Este lunes, el Ministerio de Comercio de China anunció que está llevando a cabo una "evaluación exhaustiva" de esta decisión judicial y exigió a Washington que elimine las tarifas comerciales que considera unilaterales y perjudiciales para sus socios comerciales.

En un comunicado oficial, el ministerio argumentó que los aranceles impuestos por EE. UU. infringen tanto las normas del comercio internacional como la legislación interna estadounidense, y subrayó que estas medidas no benefician a ninguna de las partes involucradas. Asimismo, el organismo enfatizó que la colaboración entre China y Estados Unidos es ventajosa para ambos, mientras que la confrontación solo trae consecuencias negativas.

La declaración del Ministerio de Comercio se produce en un contexto de creciente tensión comercial entre las dos naciones, justo antes de que Trump realice una visita a China a fines de marzo y principios de abril. Durante este encuentro con el presidente Xi Jinping, los aranceles y las relaciones comerciales serán temas centrales de la agenda, lo que añade un nivel adicional de complejidad a la ya frágil relación bilateral. Además, el fallo no solo impacta a China, sino que también afecta a otros grandes exportadores asiáticos como Corea del Sur, Japón y Taiwán, quienes son fundamentales en las cadenas de suministro globales, especialmente en el ámbito de la tecnología y los semiconductores.