El Gobierno de Cataluña ha dado inicio este viernes a la discusión de los presupuestos para el año 2026 con la aprobación de un proyecto de ley que marcará la pauta económica del primer mandato de Salvador Illa. Este presupuesto presenta cifras récord en materia de vivienda y un notable incremento en la inversión pública, aunque también se enfrenta a ciertas incertidumbres en el ámbito parlamentario.

La consellera de Economía, Alícia Romero, presentó oficialmente el proyecto al presidente del Parlament, Josep Rull, dando comienzo a un proceso de tramitación que se anticipa complicado. Actualmente, el Govern no cuenta con una mayoría sólida en el Parlamento, lo que lo obliga a buscar al menos la abstención o el apoyo de ERC para que el presupuesto sea aprobado.

Las cifras son reveladoras: el presupuesto experimenta un crecimiento de 9.126 millones en comparación con los anteriores, acercándose a los 50.000 millones de euros. Romero destacó que se trata de unos presupuestos “valientes y ambiciosos” que responden a las necesidades de la comunidad. En cuanto a políticas de vivienda, se destinarán 1.900 millones de euros, una cifra sin precedentes en las cuentas autonómicas, diseñada para ampliar el parque público y facilitar el acceso a grupos vulnerables, en un contexto de crisis de acceso a la vivienda. Esto se enmarca dentro de una estrategia más amplia que prioriza el gasto social, el cual representa el 74% del total del presupuesto.