Una de cada ocho mujeres en España enfrentará un diagnóstico de cáncer de mama a lo largo de su vida. Estos tumores son los más comunes entre el género femenino, y aunque históricamente se asociaron a mujeres mayores de 50 años, la tendencia está cambiando. Cada vez más personas logran detectar bultos antes de alcanzar la edad considerada de riesgo.

La doctora Isabel Echevarría, secretaria científica de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), señala que el aumento en la incidencia del cáncer de mama en mujeres jóvenes es un fenómeno creciente. Según la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN), se estima que este año se diagnosticarán más de 8,000 casos en adultos jóvenes de entre 20 y 39 años, siendo un 20.5% de ellos cáncer de mama.

María Varela, diagnosticada con cáncer de mama metastásico a los 42 años, ha iniciado una campaña en Change.org para solicitar que los programas de cribado comiencen a los 40 años en lugar de a los 50 o 45, como ocurre actualmente en diferentes comunidades. Ella argumenta que la detección temprana puede cambiar drásticamente el pronóstico de la enfermedad, especialmente en un contexto donde el cáncer de mama en mujeres jóvenes ha crecido un 29% en las últimas tres décadas a nivel global. La doctora Echevarría advierte que, si bien la incidencia está aumentando, sigue siendo una minoría de casos en mujeres menores de 50 años, donde los tumores más agresivos son más comunes.