Las bolsas en Europa enfrentaron un desplome generalizado este lunes, mientras el conflicto armado en Oriente Medio continúa sin señales de resolución. El índice paneuropeo STOXX 600 se desplomó un 1,8%, alcanzando su nivel más bajo en dos semanas, con 622,35 puntos, marcando un retroceso significativo desde su máximo histórico del viernes. La mayoría de los sectores se encontraron en números negativos, con el sector de viajes y ocio siendo el más afectado.
Las grandes compañías energéticas como Shell, BP y TotalEnergies vieron un aumento en sus acciones superior al 5%, impulsadas por el incremento en los precios del petróleo, que subieron hasta un 13%. Este aumento se debe a la interrupción de la navegación en el estrecho de Ormuz, crucial para el transporte de crudo, a raíz de los ataques de represalia provenientes de Irán. El índice de energía avanzó un 3,5%, reflejando el impacto del conflicto en los mercados.
Por otro lado, las acciones de aerolíneas y hoteles sufrieron las mayores caídas, con Lufthansa experimentando una reducción del 11% tras la ampliación de la suspensión de vuelos debido a la situación en la región. En contraste, las empresas del sector defensa, como BAE Systems y Rheinmetall, tuvieron un desempeño positivo, con aumentos de entre 5% y 8%, mientras la creciente violencia genera expectativas de un aumento en el gasto militar de Estados Unidos.



