En el norte de la provincia de Ávila, entre vastos campos de cereal, se halla Blasconuño de Matacabras, el municipio con la menor población de toda la región. Según los últimos datos del padrón del Instituto Nacional de Estadística, a comienzos de 2025, solo 14 personas residen en esta pintoresca localidad ubicada en la comarca de La Moraña, cerca del límite con Valladolid.
Este pueblo se encuentra en una llanura agrícola típica de La Moraña, donde la economía ha estado históricamente ligada al cultivo de cereales. Esta actividad ha sido fundamental en la vida de sus habitantes y ha moldeado el paisaje de la zona durante siglos. La arquitectura del pueblo se caracteriza por viviendas de una sola planta, dispuestas alrededor de una plaza central, un diseño que evoca los asentamientos medievales.
Uno de los principales atractivos de Blasconuño de Matacabras es la iglesia de San Martín, un destacado edificio de estilo mudéjar que data del siglo XII. Este templo se erige como un símbolo del paso del tiempo y ofrece una visión del patrimonio histórico del lugar. A pesar de su rica historia, el pueblo ha enfrentado el éxodo rural, pasando de 175 habitantes en la década de 1930 a solo 14 en la actualidad. Sin embargo, su entorno natural, que forma parte de la Zona de Especial Protección para las Aves, sigue siendo un atractivo para los amantes de la naturaleza y la observación de aves.



