En marzo, el costo del litro de diésel ha experimentado un aumento significativo del 26,5%, desde que el conflicto bélico en Irán comenzó el 28 de febrero. Esta escalada se refleja también en el precio de la gasolina, que ha subido un 14,2% en el mismo período. Tales incrementos están directamente relacionados con el aumento en el precio del barril de petróleo, que ha impactado en los mercados europeos.
El 28 de febrero, el precio promedio del litro de gasóleo A en la Península Ibérica era de 1,45 euros, cifra que ha crecido hasta alcanzar los 1,834 euros en la actualidad. Por su parte, la gasolina 95, que tenía un precio medio de 1,496 euros por litro a finales de febrero, ha escalado hasta los 1,708 euros. Este cambio en las tarifas ha llevado al diésel a superar, por primera vez desde el conflicto en Ucrania en 2022, el costo de la gasolina, marcando una tendencia inusual en el mercado de combustibles.
La principal causa de este aumento desproporcionado del diésel radica en la dependencia de Europa de las importaciones de este combustible, en gran medida provenientes de Oriente Medio. A pesar de que las proyecciones para 2025 indicaban una disminución en los precios de ambos combustibles, la actual situación geopolítica ha alterado drásticamente este panorama. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha incrementado la frecuencia de sus informes sobre precios, ofreciendo actualizaciones semanales para ayudar a los consumidores a mantenerse informados sobre las fluctuaciones en el mercado de carburantes.



