La inflación en España experimentó un repunte en febrero, alcanzando el 2,3% en comparación interanual, lo que pone fin a tres meses consecutivos de descenso en el índice de precios al consumo (IPC). A pesar de que la disminución en el costo de la electricidad ha moderado parcialmente el incremento en el costo de la vida, el sector alimentario ha visto un aumento del 3,2%, lo que afecta notablemente a los consumidores.
Entre los productos que más han contribuido a este aumento se encuentran los huevos, cuyo precio ha subido más del 30% en comparación con el año anterior. La carne de vacuno también ha sufrido un incremento del 15%, mientras que las legumbres y hortalizas frescas han registrado un aumento del 8,4%. Estos cambios reflejan las tensiones existentes en la cadena de suministro y en la producción agrícola, problemas que ya se habían anticipado para este año.
Es importante mencionar que el dato de inflación de febrero no incluye aún las repercusiones de la reciente escalada en el conflicto en Irán, que comenzó a finales de febrero y ha generado inquietudes en el comercio global de petróleo y gas. Además, el aumento en los precios de los huevos se atribuye a problemas en la producción avícola, incluyendo brotes de gripe aviar que han llevado al sacrificio de millones de gallinas ponedoras, lo que ha restringido la oferta en España y Europa.



