El problema de las bajas laborales por salud mental en España ha experimentado un notable aumento, especialmente entre los jóvenes. Según datos recientes de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), el incremento en las bajas por enfermedad común se ha disparado en un 60% entre 2017 y 2024. Este fenómeno representa un costo anual para el sistema que ya supera los 33.000 millones de euros. La abogada Virginia López, en un video en TikTok, enfatiza que los trabajadores de entre 25 y 35 años son los más afectados, mostrando niveles de absentismo elevados por trastornos de salud mental.

Airef también ha señalado que la duración promedio de estas bajas ha crecido, alcanzando actualmente aproximadamente 80 días, lo que implica un aumento de casi un mes en comparación con hace siete años. López destaca que este crecimiento del 15% se debe especialmente a problemas relacionados con la salud mental y afecciones musculoesqueléticas. En el grupo de edad mencionado, las bajas han aumentado un 132% desde 2017, superando las 200.000 anualmente, lo que representa casi cinco procesos por cada 1.000 trabajadores en esa franja etaria, un 44% más que los empleados de entre 45 y 55 años.

La presión económica que genera este aumento de bajas afecta directamente al sistema de prestaciones por incapacidad temporal. López sostiene que estas ausencias son más prolongadas y, a menudo, se deben a la dura realidad laboral que enfrentan muchos jóvenes, marcada por jornadas extensas, presión constante y condiciones laborales precarias. Para ella, es crucial examinar el contexto en el que se desarrollan estas situaciones, donde las expectativas profesionales a menudo chocan con la cruda realidad de empleos inestables y una cultura laboral que prioriza la urgencia y la disponibilidad continua, lo que finalmente repercute en la salud física y mental de los trabajadores.

La abogada también menciona que este desajuste entre la formación adquirida y las oportunidades laborales disponibles contribuye a un estado de frustración generalizado entre los jóvenes. Después de años de esfuerzo y dedicación, muchos se encuentran en trabajos que no reflejan su potencial, lo que sin duda agrava la crisis de salud mental que afecta a esta población. En este contexto, es fundamental abordar las condiciones laborales para mitigar el impacto en la salud de los trabajadores y fomentar un ambiente más saludable y sostenible.