Un ataque con cohetes tuvo lugar en el Aeropuerto Internacional de Bagdad, alcanzando áreas críticas como la planta desalinizadora y la Base Aérea Mártir Alaa. Según el teniente general Saad Maan, portavoz de la seguridad iraquí, el incidente se registró alrededor de las 19:00 horas del domingo, dejando a cinco personas heridas, entre ellas cuatro empleados del aeropuerto y un ingeniero.

En respuesta inmediata, las fuerzas de seguridad iniciaron una operación exhaustiva para dar con los responsables del ataque. Durante estas acciones, se logró localizar la plataforma de lanzamiento, que había sido escondida en un vehículo en la zona de Al Raduaniya. Este descubrimiento abre nuevas líneas de investigación sobre cómo se introdujo el armamento en la zona del aeropuerto y quiénes están detrás del ataque.

Como consecuencia de las explosiones, se decidió destituir a varios comandantes y jefes de inteligencia responsables de la seguridad en el área. Las autoridades han intensificado las medidas de seguridad en el aeropuerto, aumentando la presencia de efectivos y reforzando los puntos de control. Este incidente ha puesto de manifiesto los desafíos de seguridad que enfrenta la infraestructura crítica de la capital iraquí, y se están revisando los protocolos actuales para prevenir futuros ataques similares.