Un suboficial de la Policía Nacional fue asesinado a balazos mientras disfrutaba de un encuentro familiar en una cancha de Comas, al norte de Lima. Jairo Fernando Gamboa Tineo, de 32 años, se encontraba de franco, acompañado de su esposa y su hija de dos años, cuando dos atacantes en motocicleta irrumpieron en el lugar.
El violento suceso ocurrió en la asociación Los Huertos de Tungasuca alrededor de las 23:00 horas. Según los relatos de testigos, uno de los agresores descendió de la moto, ingresó al local deportivo y disparó en repetidas ocasiones contra Gamboa Tineo. El ataque fue tan sorpresivo que no hubo tiempo para que la víctima pudiera defenderse o recibir asistencia médica, falleciendo en el acto.
El impacto de este crimen ha generado una ola de preocupación en torno a la seguridad de los efectivos policiales, especialmente tras el reciente asesinato de otro agente en circunstancias similares en Bellavista, Callao. La madre del suboficial, quien expresó su dolor y desconsuelo, deslizó la teoría de que su hijo fue objeto de una venganza, afirmando que el ataque fue ejecutado de manera directa y sin provocación previa. Además, la pequeña hija de Gamboa Tineo, quien fue testigo del hecho, quedó huérfana tras la trágica pérdida de su padre.



