Las fuerzas de seguridad de Arabia Saudí han logrado desbaratar dos ataques con drones dirigidos a una planta de gas en la región oriental del país. Esta acción se enmarca en una serie de ofensivas atribuidas a Irán como represalia por la reciente campaña militar de Estados Unidos e Israel, que ha dejado un saldo alarmante de más de mil fallecidos en Irán en un lapso de casi tres semanas.
El Ministerio de Defensa saudí comunicó a través de sus redes sociales que logró frustrar un segundo intento de ataque contra la instalación energética situada en la zona. Previamente, el mismo organismo había informado sobre la interceptación y destrucción de cinco drones que intentaban acercarse a la planta, ubicada en una región que colinda con Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Omán.
Asimismo, la capital Riad ha sido blanco de ataques recientes, aunque los esfuerzos defensivos han permitido derribar cuatro misiles balísticos que se dirigían a la ciudad. Sin embargo, parte de uno de estos proyectiles impactó en las cercanías de una refinería al sur de Riad, provocando heridas a cuatro personas debido a la metralla que cayó en una zona residencial, aunque los daños materiales fueron limitados. Esta situación se agrava tras las advertencias de la Guardia Revolucionaria, que ordenó la evacuación de varias instalaciones energéticas en la región, considerándolas objetivos válidos tras un ataque al yacimiento de gas de South Pars.



