Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta y candidato del Partido Popular, ha logrado una victoria en las elecciones autonómicas en Castilla y León, aunque no podrá gobernar sin aliados. Con la mayoría de los votos escrutados, el PP obtuvo 435.000 sufragios, representando el 35,5% del total, lo que se traduce en 33 procuradores en las Cortes. A pesar de ser la fuerza más votada, el resultado no le permitirá alcanzar la mayoría absoluta, que se establece en 42 escaños.
Esto deja a Mañueco en la necesidad de buscar apoyos de otras formaciones políticas para asegurar su investidura y la estabilidad del nuevo gobierno. Vox se perfila como el socio más probable, consolidándose como la tercera fuerza en la asamblea, tras un intento fallido de coalición en las elecciones de 2022. Aun así, el PP ha mejorado su rendimiento en comparación con los comicios anteriores, sumando dos procuradores y un incremento del 4% en los votos.
Al llegar al hotel donde el PP sigue el recuento, Mañueco expresó su satisfacción por el respaldo ciudadano, añadiendo que Castilla y León está "libre de sanchismo". En cuanto a la formación del gobierno, el líder del PP dejó en claro que iniciará diálogos con varias fuerzas políticas, pero excluyó cualquier posibilidad de acuerdo con el Partido Socialista, reafirmando su compromiso con un gobierno que priorice el bienestar de la región.



