El ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, manifestó su inquietud acerca del potencial de los misiles balísticos iraníes, los cuales podrían alcanzar varios países europeos. Wadephul indicó que la amenaza que representa Irán no solo concierne a Israel y a la región de Oriente Próximo, sino que también pone en riesgo la seguridad de Alemania y del continente europeo en su totalidad.
A pesar de estos peligros, el gobierno alemán ha decidido no participar en las operaciones militares contra Teherán, en el marco de la ofensiva coordinada lanzada por Estados Unidos e Israel. Esta decisión se produce tras el ataque masivo que Washington y Tel Aviv llevaron a cabo sobre Irán el último sábado, en el que perdieron la vida más de 500 personas, incluyendo al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, así como varios altos funcionarios y líderes militares.
Wadephul reiteró que las fuerzas armadas alemanas están comprometidas a actuar únicamente en defensa propia si se ven amenazadas. En este aspecto, mencionó que hay tropas alemanas desplegadas en Jordania e Irak en estado de alerta. A diferencia del Reino Unido, que ha ofrecido a Estados Unidos el uso de sus bases militares en la región para lanzar ataques, Alemania no cuenta con instalaciones de este tipo en Oriente Próximo y mantiene una postura firme de no involucrarse en hostilidades ofensivas contra Irán.



