Las autoridades de Bodaibo, un pueblo en la región de Irkutsk, Siberia, han detenido al alcalde Alexey Botvin después de que más de 1.500 habitantes pasaran un mes sin calefacción en un invierno extremo donde las temperaturas alcanzaron los -40 grados Celsius.

La detención, realizada por las fuerzas de seguridad, está relacionada con un incidente ocurrido el 30 de enero, cuando un fallo en los sistemas de agua y calefacción dejó sin servicio a una parte significativa de la población. Las autoridades locales informaron que, tras la restauración del servicio el 22 de febrero, se iniciaron investigaciones sobre la gestión del alcalde.

Las investigaciones apuntan a que la falta de acción inmediata para resolver el corte de calefacción en más de 140 edificios y dos escuelas representó un grave riesgo para la salud y la vida de los residentes. A pesar de las crecientes dificultades por el envejecimiento de la infraestructura, el gobierno ruso ha decidido reducir el gasto en servicios públicos, priorizando el gasto militar.