Al menos ocho personas murieron y más de 30 resultaron heridas durante una serie de ataques rusos registrados durante la noche en distintas zonas de Ucrania. Entre las áreas afectadas se encuentra la provincia de Dnipropetrovsk, donde está ubicada Krivói Rog, ciudad natal del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.

En una localidad situada en las afueras de Krivói Rog, el impacto directo de un misil balístico lanzado desde Vorónezh destruyó una vivienda en la que residía una familia numerosa. Según informó este jueves el gobernador regional, Oleksandr Vilkul, murieron seis personas: dos niñas de cinco y doce años y cuatro adultos. Otras ocho personas resultaron heridas, entre ellas dos niños de seis y quince años.

Vilkul advirtió que la cantidad de víctimas podría aumentar mientras continúan las tareas de rescate. Tras calificar la noche como “negra” para la región, el funcionario afirmó: “No puede haber perdón para los crímenes de guerra de los ocupantes rusos... Nos vengaremos”. El ataque fue atribuido al lanzamiento de un misil ruso Iskander.

También se registró una muerte en Kiev, la capital ucraniana, y otra en Poltava, ubicada más al este. En tanto, la ciudad de Leópolis fue alcanzada por otros ataques, que dejaron al menos 26 personas heridas y provocaron graves daños en dos viviendas.