Las autoridades israelíes afirmaron este jueves que destruyeron túneles que, según sostienen, pertenecían al partido-milicia chií libanés Hezbolá en la zona de Beaufort, en el sur del Líbano. Tras la operación, advirtieron que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) continuarán actuando contra cualquier infraestructura que consideren terrorista.

La información fue difundida por la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un comunicado conjunto con el ministro de Defensa, Israel Katz. Según el texto, los túneles constituían un componente central del supuesto plan de invasión de Hezbolá contra las comunidades israelíes de Galilea.

El Gobierno de Israel describió las tareas como una “operación sistemática” destinada a destruir la infraestructura de Hezbolá en el sur del Líbano. Para llevarlas adelante, las FDI habrían utilizado alrededor de 700 toneladas de explosivos, de acuerdo con el comunicado oficial.

En el mismo mensaje, Netanyahu y Katz denunciaron vulneraciones del alto el fuego por parte de Hamás y aseguraron que Israel no aceptará ninguna violación del acuerdo. En ese sentido, anticiparon una “respuesta contundente y enérgica” y advirtieron que la milicia deberá pagar “un alto precio”.

Además, ambos funcionarios señalaron que las FDI permanecerán en la zona de seguridad del sur del Líbano y que seguirán destruyendo infraestructura para impedir que Hezbolá intente reconstruir sus capacidades. La comunicación oficial no brindó más detalles sobre las instalaciones afectadas ni sobre la fecha exacta en la que se desarrolló la operación.