La Guardia Revolucionaria de Irán informó este jueves que dos petroleros debieron retroceder después de que se declarara un incendio a bordo de uno de ellos mientras intentaban atravesar el estrecho de Ormuz. Según el comunicado, las embarcaciones seguían una ruta ubicada al sur que las autoridades iraníes calificaron de “insegura” y contaban con asistencia de Estados Unidos.
El incidente se produjo luego de que los buques se desviaran del recorrido establecido por Irán, de acuerdo con un mensaje difundido por la Guardia Revolucionaria a través de Telegram. Las autoridades no precisaron bajo qué pabellón navegaban los petroleros, quién los operaba ni si hubo personas heridas o fallecidas como consecuencia del incendio.
En el mismo comunicado, la fuerza iraní sostuvo que el estrecho de Ormuz constituye “territorio iraní” y afirmó que sus unidades “mantienen el control de toda la vía marítima”. También advirtió que no permitirá “la injerencia de agentes extranjeros procedentes de miles de kilómetros de distancia”.
Además, la Guardia Revolucionaria señaló que el “agresor” podría ser “castigado” este mismo jueves, en una advertencia que plantea la posibilidad de nuevos ataques contra instalaciones o intereses estadounidenses en la región. Las autoridades iraníes reiteraron que el estrecho continuará cerrado mientras persistan, según su postura, las amenazas y la “retórica provocativa” de Estados Unidos, país al que acusaron de intentar “interceder” en las actividades navales regionales. “Sus acciones solo empeorarán la situación”, afirmaron.



