La nueva película ‘Águilas de El Cairo’ ha llegado a los cines, trayendo consigo una intensa crítica sobre la corrupción en el país africano. Aunque no se filmó en El Cairo, el director Tarik Saleh logra recrear la atmósfera oscura y compleja de la ciudad, comparándola con las clásicas producciones de cine negro como ‘Chinatown’. La historia se centra en George Fahmy, una estrella del cine egipcio que se enfrenta a un dilema mortal al aceptar protagonizar un biopic sobre el presidente Abdelfatah el-Sisi.

Saleh, un cineasta egipcio exiliado, expresa que la representación de El Cairo es un desafío, dado que la ciudad tiene una esencia propia que es difícil de capturar. Originalmente, pensó rodar en Casablanca, pero debido a restricciones, la película se filmó en Estambul, que comparte ciertos elementos con El Cairo. El director también destaca la feminidad de Egipto en contraste con la masculinidad de Turquía, lo que añade una capa adicional a la narrativa.

A medida que la trama avanza, Fahmy se ve envuelto en un entramado de mentiras y conspiraciones que trascienden el cine, lo que refleja la angustiante realidad de vivir bajo un régimen opresor. Saleh, quien se inspira en clásicos del cine negro, afirma que su objetivo es mostrar la complejidad de los personajes y las circunstancias que enfrentan. Con la promesa de un thriller cautivador, ‘Águilas de El Cairo’ es una obra que invita a la reflexión sobre la libertad de expresión y la cultura en un contexto de represión.