En El Salvador, pequeños agricultores de las regiones de Sonsonate y Ahuachapán están experimentando un cambio significativo en su productividad y en sus oportunidades económicas, gracias a un proyecto que cuenta con el respaldo del Gobierno de Canadá y es ejecutado por el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés).
Iniciado el año pasado, este programa tiene como meta principal fortalecer la resiliencia climática y garantizar la seguridad alimentaria en áreas que enfrentan desafíos como sequías, cambios climáticos y la degradación del suelo. Con un enfoque en la participación activa de las mujeres y la organización comunitaria, se busca mejorar las condiciones de vida de estas familias vulnerables.
Se estima que alrededor de 600 familias de la región se beneficiarán directamente de esta iniciativa, que promueve la adopción de sistemas de agricultura protegida y técnicas de conservación de suelos. Asimismo, se fomentan prácticas de agricultura orgánica y el procesamiento de productos, lo que contribuye a diversificar la economía local y a mejorar la calidad de la alimentación. Recientemente, durante una feria agrícola en Sonsonate, los agricultores presentaron los resultados del programa a diversas autoridades, quienes destacaron la importancia de las capacitaciones recibidas para enfrentar los retos del clima.



