En medio de los debates en Ginebra acerca de nuevas normativas globales para enfrentar crisis sanitarias futuras, diversas entidades de salud pública en Guatemala han expresado su preocupación por la postura de la Unión Europea. Estas organizaciones sostienen que la UE está dificultando la creación de acuerdos vinculantes que aseguren un acceso justo a vacunas, diagnósticos y tratamientos, lo que podría acentuar las desigualdades entre naciones durante emergencias globales.

En una conferencia de prensa, representantes de AHF Guatemala, que promueve los derechos y la salud de las personas con VIH, enfatizaron la necesidad de alcanzar un consenso internacional que evite repetir las disparidades evidenciadas durante la pandemia de COVID-19. La discusión actual gira en torno a la creación de un sistema de Acceso a Patógenos y Reparto de Beneficios (PABS), donde se evidencia una clara división entre más de 80 países en desarrollo y la Unión Europea, según informes de la OMS.

Los países en desarrollo exigen que el Acuerdo sobre Pandemias, que se prevé será aprobado en 2025, contemple obligaciones vinculantes para la transferencia de tecnología y la distribución de recursos. Sin embargo, la UE promueve un modelo basado en compromisos voluntarios por parte de la industria farmacéutica, lo que limita la obligatoriedad en la liberación de productos médicos esenciales. Esta situación podría llevar a que, en futuras crisis sanitarias, la mayoría de los suministros médicos se distribuyan según criterios de mercado y capacidad de pago, replicando las desigualdades observadas durante la crisis de COVID-19.