El lanzamiento del documental de Take That en Netflix ha revivido las tensiones internas de una de las bandas más icónicas del pop británico de los años noventa. Esta serie, compuesta por tres episodios, ofrece una mirada profunda a la evolución del grupo, desde sus inicios hasta los momentos críticos que llevaron a su separación y posterior reencuentro, abordando las complejas relaciones entre sus miembros: Robbie Williams, Gary Barlow, Howard Donald, Jason Orange y Mark Owen.
El documental presenta material inédito y testimonios personales que revelan las fricciones que marcaron la historia del grupo. Se enfoca particularmente en la rivalidad histórica entre Robbie Williams y Gary Barlow, la cual ha sido un tema recurrente desde la disolución de Take That en 1996. Williams dejó la banda en 1995 tras una serie de conflictos, especialmente con Barlow, lo que desató una competencia feroz entre ambos artistas en el ámbito musical.
El impacto de estos conflictos fue más allá de lo profesional; Barlow confesó haber lidiado con episodios de bulimia durante la rivalidad, un problema que asocia con la presión y el ambiente negativo dentro del grupo. En el documental, Williams admite que su comportamiento fue arrogante y reconoce que sus actitudes hirientes afectaron no solo a Barlow, sino también a otros integrantes. Tras ver el documental, el cantante expresó su arrepentimiento públicamente, revelando que se sintió mal por su comportamiento hacia sus excompañeros, lo que marca un paso hacia la reconciliación en su complicada relación con Barlow.



