La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) ha elevado un reclamo formal a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para que se suspendan los embargos que afectan a las pequeñas y medianas empresas (pymes). Este pedido surge en un contexto crítico, donde las medidas fiscales implementadas por el organismo parecen agravar aún más la crisis financiera que enfrenta una parte significativa del sector privado, poniendo en riesgo la viabilidad de muchas de estas empresas.
En la misiva enviada al director de ARCA, Andrés Vázquez, y con copia al ministro de Economía, Luis Caputo, la CAC expresó su preocupación ante la posibilidad de que los embargos se intensifiquen, lo que podría llevar a muchas empresas a una situación de marginalidad. La entidad empresarial destacó que las medidas cautelares que se están aplicando no solo afectan la salud financiera de las empresas, sino que también pueden tener consecuencias irreversibles, especialmente en el caso de aquellas que ya operan en un entorno económico complicado.
Uno de los puntos más críticos mencionados en el documento se refiere a los embargos sobre las cuentas por cobrar de las empresas. ARCA ha comenzado a notificar a los clientes de aquellas compañías que tienen deudas fiscales, instruyéndolos a retener los pagos y depositarlos directamente en favor del organismo recaudador. Este mecanismo, según la CAC, perjudica el flujo de capital y la operatividad de las empresas, siendo las micro, pequeñas y medianas las más afectadas en este contexto de crisis económica.
Mario Grinmann, presidente de la CAC, hizo hincapié en que, aunque se reconocen las facultades que tiene ARCA para implementar embargos en defensa del crédito fiscal, la decisión resulta “totalmente inoportuna” en el actual clima económico. La carta enfatiza que muchas empresas se encuentran en una situación crítica, marcada por un conjunto de problemas económicos que han sido arrastrados por desarreglos macroeconómicos de larga data. A pesar de esto, la CAC también reconoció los esfuerzos del gobierno actual para tratar de ordenar la economía.
Ante este panorama, la CAC ha instado al Gobierno a que priorice el apoyo a las empresas que se encuentran en dificultades, hasta que se logre una mejora en la situación económica general. En su solicitud, la entidad pidió a ARCA que instruya a sus áreas legales a evitar la implementación de nuevas medidas precautorias y que se flexibilicen las condiciones para acceder a planes de pago para aquellos contribuyentes con problemas financieros. Esto, según la CAC, permitiría una mejor adaptación de las empresas a las nuevas condiciones del mercado y contribuiría a la recuperación del crédito fiscal en el futuro.
La CAC argumenta que endurecer los mecanismos de cobro en medio de una desaceleración económica no solo impacta negativamente en las empresas, sino que también puede afectar la capacidad futura del Estado para recaudar ingresos. Este reclamo se enmarca en un creciente debate dentro del sector empresarial argentino, en torno a la presión impositiva, el costo financiero y la competitividad de la economía.
Es importante resaltar que la CAC es parte del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp), y esta semana participó de una reunión con el secretario de Estado en la que se abordaron estos temas de gran relevancia para el presente y futuro del sector productivo. En este contexto, el llamado a la acción por parte de la CAC subraya la necesidad urgente de encontrar un equilibrio entre la recaudación fiscal y la supervivencia de las pymes, que son un pilar fundamental en la economía argentina.



