Un niño tranquilo y estudioso, que pasó por ser monaguillo y luego trabajó en un supermercado, nunca imaginó que su futuro lo llevaría a ser una de las estrellas más grandes en la música internacional. Nació el 10 de marzo de 1994 en Puerto Rico, en el seno de una familia trabajadora compuesta por su padre, Tito Martínez, y su madre, Lysaurie Ocasio, junto a sus dos hermanos, Bernie y Bysael. Su madre se dedicaba a la enseñanza y su padre era conductor de autobús, quienes esforzándose día a día, lograron mantener un hogar lleno de amor.

El camino hacia el éxito de este artista comenzó en un barrio de Vega Baja, donde asistió al colegio Juan Quirindongo Morell. El trayecto a la escuela estaba rodeado de una densa vegetación que contrastaba con su apacible entorno. A pesar de las dificultades económicas, el futuro cantante recordaría que en su hogar nunca faltó el cariño, a pesar de haber crecido con limitaciones materiales. Su historia se enriquece con la influencia de su madre, quien se involucró activamente en la iglesia, donde él también se unió al coro, lo que le permitió explorar su pasión por la música desde una temprana edad.

Desde su niñez, la música fue una constante en su vida. Aunque sus padres no le permitían escuchar reguetón, él lo hacía a escondidas, una paradoja que luego se transformaría en un apoyo incondicional hacia su carrera musical. Con el tiempo, sus padres se convirtieron en sus más fervientes seguidores, sintonizando la radio con la esperanza de escuchar una de sus canciones. Su trayectoria, marcada por el amor familiar y la pasión por la música, lo llevó a convertirse en un referente del trap, llevándolo de ser un niño con sueños a una figura icónica en la industria musical.