El Teatro Colón, emblemático espacio cultural argentino, vivió una noche única que transformó su atmósfera en un viaje musical íntimo y sinfónico. La artista rosarina Nicki Nicole, en un hito para la música urbana del país, brindó un espectáculo conceptual que marcó un antes y un después en su trayectoria. Acompañada por más de 70 músicos dirigidos por Nico Sorín, Nicki se convirtió en la primera representante de su generación en ofrecer un show sinfónico en este prestigioso teatro, trascendiendo la mera consagración para hacer una declaración artística poderosa.

Previo al evento, su colega y amigo Seven Kayne expresó su orgullo por la artista, subrayando la importancia de su propuesta musical. La velada se inició con una introducción instrumental que sumergió al público en un universo reinventado. Vestida con un elegante traje negro y con su cabello recogido, Nicki hizo su aparición bajo una tenue luz, comenzando su actuación con “Wapo Traketero”, cuya interpretación, enriquecida por arreglos orquestales, ofreció una nueva perspectiva de la canción que la llevó a la fama.

A lo largo de la noche, cada tema fue reinterpretado con una profundidad emocional que sorprendió a los asistentes. Con canciones como “Colocao” y “Sheite”, la orquesta no solo acompañó, sino que amplió la experiencia musical. El espectáculo, concebido como un viaje emocional en capítulos, culminó en momentos de intensa introspección y conexión con el público, destacando la búsqueda de la esencia a través de metáforas visuales y un poderoso coro infantil en “Boquitas Pintadas”. Sin duda, Nicki Nicole logró en el Colón una fusión de tradición y modernidad que resonará en la memoria colectiva de la música argentina.