Una nueva controversia estalla en torno al legado de Michael Jackson, ya que cuatro miembros de la familia Cascio —Edward, Dominic, Marie-Nicole y Aldo— han interpuesto una demanda federal en Los Ángeles, acusando a la herencia del icónico cantante de tráfico sexual infantil. Según la denuncia, presentada el pasado viernes, los hermanos afirman haber sido víctimas de abusos sexuales por parte de Jackson durante su infancia.
Los demandantes describen en su querella, que abarca 23 páginas, un patrón sistemático de grooming y manipulación que, según ellos, se extendió por varios países y contextos relacionados con la carrera de Jackson. La acusación sostiene que el artista, a lo largo de más de diez años, sometió a cada uno de los hermanos a actos de agresión sexual, comenzando cuando algunos de ellos tenían apenas siete u ocho años.
La familia Cascio alega que los abusos se produjeron en diversas ocasiones, tanto en Neverland Ranch como durante viajes tanto nacionales como internacionales asociados a las giras Dangerous World Tour y HIStory World Tour. En el documento se especifican lugares y momentos concretos de las agresiones, así como las tácticas que Jackson habría utilizado para manipular a los menores, incluyendo el uso de regalos y la creación de un ambiente de confianza antes de aislar a las víctimas y someterlas a abusos.
Este desarrollo llega tras años en que la familia se había presentado como defensora de Jackson, incluso durante su juicio en 2005, en el que fue absuelto de cargos de abuso sexual infantil. Sin embargo, después de su fallecimiento en 2009, más testimonios sobre supuestos abusos han salido a la luz, incluyendo el documental Leaving Neverland, que profundiza en las denuncias de otros presuntos afectados.



