En los últimos días, la tensión en el programa LAM ha ido en aumento, culminando en un fuerte desencuentro en vivo la noche del viernes. Todo comenzó cuando Carolina Molinari, una de las panelistas, afirmó que Eliana Guercio, madre de compañeros de sus hijos, la ignoraba en los encuentros escolares. Molinari destacó que esta actitud contrastaba con el trato cordial que Guercio mantenía con su exmarido, el futbolista Mariano Pavone, lo que desató interrogantes sobre la naturaleza de su relación.

La atmósfera se tornó aún más tensa cuando la discusión se centró en el vínculo entre Guercio y Pavone. Molinari, eludiendo responder, sugirió que fuera Guercio quien aclarara la situación. La panelista mencionó que, al querer invitar a Sergio Romero a un streaming, decidió contactarla a ella antes que a su esposo, pero nunca recibió respuesta. Este intercambio dejó entrever que las relaciones personales entre los involucrados son más complejas de lo que parecen.

El clímax del enfrentamiento llegó cuando Guercio decidió intervenir en el programa, y de entrada, explicó por qué conocía a Pavone. La discusión se intensificó con afirmaciones contradictorias sobre la convivencia de los hijos de Molinari en la casa de Guercio. A medida que las acusaciones personales se multiplicaban, ambas mantuvieron firmemente sus posturas. Guercio fue clara al expresar que no saludaba a Molinari por considerarla "un asco", mientras que Molinari desmintió las acusaciones relacionadas con un supuesto embarazo. La charla finalizó sin un acuerdo, dejando abierta la posibilidad de que la disputa continúe en futuros episodios del programa.