El aumento constante del precio del petróleo, que comenzó la semana superando los 100 dólares por barril, ha intensificado la presión sobre los costos de los combustibles. Esta situación ha dejado a las distribuidoras de naftas y gasoil con poco margen para mantener los precios en los surtidores. A pesar de los ajustes que ya son evidentes en el mercado, YPF, que controla más del 50% del sector en el país y suele marcar la pauta para sus competidores, anunció una estrategia de "micropricing" con el objetivo de evitar alteraciones bruscas en los precios.

Una fuente de la empresa, que prefirió permanecer en el anonimato, comentó que se busca no trasladar la volatilidad del mercado internacional al consumidor. En este sentido, el presidente de YPF, Horacio Marín, utilizó la red social X para comunicar su postura. Marín afirmó que la empresa no ocasionará "cimbronazos" en los precios de los combustibles y enfatizó la importancia de ser prudentes y cumplir con un compromiso ético hacia los consumidores.

Marín explicó que están trabajando con una estrategia de micropricing que les permitirá evaluar los precios de manera diaria y semanal. A través de un sistema de promedio móvil, se espera mitigar picos de aumentos y caídas, proporcionando así mayor estabilidad en los precios y previsibilidad a los consumidores. Sin embargo, es relevante mencionar que el actual valor del barril de crudo también implica ventajas y desventajas para Argentina, ya que, aunque se espera un ingreso adicional de 5.000 millones de dólares por exportaciones, esto podría traducirse en un aumento de costos para los consumidores locales, con el consiguiente impacto en la inflación.