El deterioro acelerado de las bananas representa un desafío constante para los consumidores. Muchos compran estas frutas con la intención de mantenerlas frescas por varios días, solo para encontrarse con manchas marrones y una textura blanda en menos de una semana.

Para enfrentar este problema, especialistas sugieren un método sencillo que podría ayudar a prolongar la frescura de las bananas: envolver los tallos con papel film. Esta técnica, recomendada por el consultor en ciencias alimentarias Ed McCormick, consiste en cubrir la unión del racimo o cada tallo por separado con un plástico, lo que puede ofrecer entre uno y dos días adicionales antes de que la fruta alcance su madurez completa.

La clave de este método radica en la fisiología de la fruta y el papel del etileno, un gas que las bananas emiten durante su maduración. Al cubrir los tallos, se reduce la cantidad de etileno que afecta a las demás bananas del racimo, ralentizando así el proceso de maduración. Aunque no se detiene por completo, esta práctica puede ser especialmente efectiva si se realiza cuando las frutas están aún firmes y de color verde o amarillo. Sin embargo, si las bananas ya tienen manchas marrones, la técnica pierde eficacia, ya que la maduración interna ya estaría avanzada.