En los últimos años, Argentina ha sido testigo de un fenómeno creciente en el ámbito local: la competencia fiscal entre municipios en busca de atraer inversiones y fomentar la actividad económica. Ante un sistema tributario nacional y provincial que impone una carga fiscal considerable, algunas municipalidades han comenzado a utilizar sus herramientas, como tasas municipales y normativas administrativas, para ofrecer incentivos a la inversión privada y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
En este marco, el municipio de Tres de Febrero se presenta como un caso notable dentro del Área Metropolitana de Buenos Aires. En los últimos tiempos, ha implementado reformas orientadas a reducir la carga tributaria local, simplificar procesos y fomentar la instalación de empresas en su territorio. Las modificaciones en la regulación y la fiscalidad han transformado el entorno institucional para la actividad privada, al eliminar numerosas tasas municipales y ofrecer habilitaciones comerciales gratuitas en diversos sectores. Además, se han introducido sistemas digitales que permiten la apertura de negocios en un lapso de 24 a 72 horas mediante declaraciones juradas, con controles posteriores a cargo del municipio.
Este fenómeno puede interpretarse como una competencia entre municipios, donde cada jurisdicción busca atraer empresas mediante la reducción de cargas regulatorias y la mejora de la previsibilidad. Esta disminución de obstáculos administrativos y fiscales no solo incentiva la llegada de nuevas empresas, sino que también amplía la base de contribuyentes. De acuerdo con datos del municipio, los recursos propios destinados al financiamiento del distrito han crecido en los últimos años, al igual que las habilitaciones comerciales y los proyectos de inversión en logística e industria. Desde 2021, Tres de Febrero ha sido reconocida por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) como un municipio de excelencia en transparencia fiscal, alcanzando el puntaje máximo en su índice de evaluación, lo que resalta un alto nivel de transparencia institucional y orden en la gestión fiscal.



