La última semana estuvo marcada por una intensa actividad política, incluyendo la aprobación de la ley de Modernización Laboral el viernes y un anuncio de crecimiento del PBI del 3,5% para 2025, aunque con notables diferencias entre sectores. Además, se destacó la emisión de un nuevo bono en dólares por parte del Tesoro, que agrega un elemento al panorama económico actual.
A pesar de la reciente alza del dólar, que parece haber encontrado un piso cercano a los 1.400 pesos, las acciones y los bonos continuaron sufriendo pérdidas en un febrero complicado. El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cerró en 2.642.105 puntos, con una caída del 18,6% en pesos en el transcurso del mes y del 8% en la última semana. En lo que va de 2026, la caída acumulada del panel líder alcanza el 13,4%, posicionando a la bolsa argentina entre las de peor rendimiento a nivel mundial.
La volatilidad sigue siendo un rasgo distintivo de los activos argentinos, que enfrentan presiones tanto internas como externas. Según un informe de IEB, las fluctuaciones en el mercado están influenciadas por la aversión al riesgo global y problemas específicos de cada sector que afectan las ventas y márgenes. A su vez, la renta fija también se ha visto impactada, con los bonos soberanos perdiendo un 1% en promedio durante la semana. La escalada del riesgo país, que llegó a 572 puntos básicos, refleja un contexto desafiante para los activos domésticos, aun cuando la colocación del Bonar 2027 generó una recepción positiva entre los ahorristas locales.



