Un juez ecuatoriano ha desestimado la solicitud de la Fiscalía para imponer una nueva prisión preventiva al alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, quien ya se encuentra encarcelado. Esta decisión se produce en un contexto de creciente tensión política, dado que Alvarez se ha consolidado como uno de los principales críticos del gobierno de Daniel Noboa. La investigación que pesa sobre él, conocida como 'Goleada', ha tomado un giro significativo al incorporar nuevos cargos de lavado de activos, lo que complica aún más su situación judicial.
El caso 'Goleada' involucra a Alvarez, a sus hermanos y a un total de once personas, quienes son acusados de integrar una red dedicada a obtener ganancias ilícitas a través de la venta de combustible. Esta actividad, que representa el negocio familiar del alcalde, ha sido objeto de un exhaustivo análisis por parte del Ministerio Público, que sostiene que los implicados utilizaron empresas ficticias registradas en Panamá para evadir controles y obtener beneficios económicos no permitidos. La Fiscalía estima que esta maniobra habría causado un daño al Estado que podría ascender a 100 millones de dólares, lo que añade una dimensión económica alarmante a las acusaciones.
En febrero, tanto Alvarez como sus hermanos fueron encarcelados bajo la acusación inicial de delincuencia organizada. Sin embargo, un tribunal de apelaciones revocó esta orden en abril, argumentando que los elementos presentados por la Fiscalía no eran suficientes para sustentar la existencia de un delito. Esta revocación ha provocado un debate sobre la solidez de las pruebas y la capacidad del sistema judicial para manejar casos de tal envergadura, especialmente en un ambiente político donde la corrupción es un tema recurrente.
Este miércoles, el juez Jairo García reafirmó su decisión de no emitir una nueva orden de prisión preventiva, argumentando que la revocación anterior limitaba su capacidad de actuar. La decisión ha generado reacciones mixtas en la opinión pública y entre los actores políticos, donde algunos ven en esto un acto de justicia, mientras que otros lo interpretan como una falta de firmeza ante la corrupción.
A pesar de la liberación de algunos de los acusados, Alvarez permanecerá en la Cárcel del Encuentro, una prisión de máxima seguridad creada bajo la administración de Noboa, que sigue el modelo de encarcelamiento implementado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele. Además del caso 'Goleada', el alcalde enfrenta otros juicios, incluyendo uno relacionado con la supuesta comercialización ilegal de hidrocarburos, conocido como 'Triple A', y otro por la manipulación de un grillete electrónico que se le había impuesto.
La Fiscalía ha ampliado su investigación al solicitar que se incluyan en el caso de lavado de activos a familiares de Alvarez, incluyendo a su esposa y a su madre, así como a otras personas y empresas, lo que podría complicar aún más la situación del alcalde y su círculo cercano. Este nuevo desarrollo destaca la creciente preocupación sobre la corrupción en el país y cómo las estructuras familiares pueden estar implicadas en estos esquemas delictivos. La resolución de este caso no solo tendrá implicaciones para Alvarez, sino que también podría sentar un precedente en la lucha contra la corrupción en Ecuador.



