La Secretaría de Economía informó el 18 de julio que se inició una nueva fase de diálogo sobre el futuro de la planta de amoníaco proyectada en Topolobampo. El proceso reúne a representantes de la comunidad, autoridades y la empresa responsable de la iniciativa, con el objetivo de avanzar en acuerdos y atender las preocupaciones económicas, ambientales y culturales vinculadas con la Bahía de Ohuira, territorio del pueblo originario Mayo-Yoreme.

Durante la segunda mesa de trabajo, representantes de cooperativas pesqueras y comunidades expusieron la importancia de la pesca para la vida cotidiana y la economía local. Según señalaron, se trata de una actividad ancestral vinculada con la identidad cultural, la organización comunitaria y el sistema económico de la zona, del que dependen numerosas familias. También advirtieron que, desde su perspectiva, el funcionamiento de la planta podría alterar esa actividad.

Por su parte, la empresa presentó las acciones de desarrollo económico asociadas con el proyecto y manifestó su disposición a diseñar nuevas iniciativas junto con la comunidad. El Gobierno federal reconoció el valor de las distintas posiciones y planteó la necesidad de avanzar en alternativas económicas concretas que respeten las creencias y las normas del pueblo Mayo-Yoreme.

Entre las opciones mencionadas durante el encuentro se incluyeron medidas relacionadas con la pesca, la comercialización del camarón y de otras especies, además de la certificación de productos pesqueros y agrícolas. Como resultado de la mesa, se acordó crear un programa de desarrollo comunitario específico para la zona, aunque el material informado no precisa quién estará a cargo de su conducción.