El Banco Central Europeo (BCE) mantendría sin cambios las tasas de interés en la reunión de este jueves, según las previsiones de los analistas. La expectativa se instala después del endurecimiento aplicado en junio, aunque el mercado todavía contempla la posibilidad de que una nueva suba de la tasa de referencia se concrete en septiembre.

El Consejo de Gobierno del organismo comenzará su reunión de julio en un contexto condicionado por la nueva escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán. La incertidumbre sobre el futuro de la navegación en el estrecho de Ormuz también generó fluctuaciones en los precios del petróleo, aunque el crudo todavía no alcanzó los niveles registrados durante los meses anteriores.

El Brent cotiza alrededor de los 85 dólares por barril. En paralelo, la inflación de la eurozona se moderó cuatro décimas en junio y se ubicó en el 2,9%, frente al 3,3% de mayo. La evolución de los precios favorece el camino del BCE hacia su objetivo de inflación, especialmente después de la decisión restrictiva adoptada el mes pasado.

En junio, el instituto emisor europeo elevó las tasas en 0,25 puntos porcentuales. Como resultado, la tasa de depósito (DFR) quedó en el 2,25%, la de las operaciones de refinanciación (MRO) pasó al 2,40% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) se ubicó en el 2,65%. Se trató del primer aumento dispuesto por el BCE desde septiembre de 2023.