Qualcomm aumentará el precio de todos sus procesadores a partir del 1 de septiembre, una medida que impactará principalmente en los chips destinados a teléfonos inteligentes. La compañía busca ampliar sus márgenes en un contexto marcado por el incremento de los costos de producción y las dificultades en el suministro de distintos componentes y materiales.

La fabricante informó los resultados correspondientes al tercer trimestre fiscal de este año, período en el que registró una caída interanual del 20% en los ingresos de su negocio de smartphones. En esa área, las ventas de chips para dispositivos móviles alcanzaron los 5.100 millones de dólares.

El CEO de Qualcomm, Cristiano Amon, confirmó el ajuste de precios y explicó que alcanzará a todos los chips de la empresa, aunque tendrá una incidencia especial en los procesadores que utilizan los fabricantes de teléfonos inteligentes. “El costo subió y los precios van a subir”, afirmó el directivo.

Amon también señaló que la industria de semiconductores atraviesa un aumento generalizado de los costos de entrada, fabricación, ensamblaje, pruebas, empaquetado avanzado, memoria y otros materiales. Según su evaluación, las actuales dificultades de producción son “temporales y de corto plazo”.