El presidente de Paraguay, Santiago Peña, firmó este lunes la ley que ratifica el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, marcando un hito importante en el proceso de integración económica que involucra a varios países de la región. Con esta promulgación, Paraguay se convierte en el último de los cuatro países fundadores del bloque en completar su trámite interno, después de que Argentina, Brasil y Uruguay ya lo hayan hecho. Este acuerdo, que se espera que comience a aplicarse de manera provisional a partir del 1 de mayo, ha sido visto como una oportunidad significativa para el país en términos de comercio e inversión.

Peña celebró la firma del acuerdo en su cuenta de X, donde destacó el rol histórico de Asunción como la cuna del Mercosur. El mandatario afirmó que este tratado no solo abrirá las puertas del vasto mercado europeo a los productos paraguayos, sino que también permitirá la entrada de tecnología y maquinaria desde Europa a precios más competitivos. La aprobación del acuerdo se dio apenas trece días después de que la Cámara de Diputados de Paraguay respaldara el tratado de manera unánime, con la presencia de todos los 57 legisladores que votaron a favor.

El acuerdo, firmado el 17 de enero en Asunción por los líderes del Mercosur y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, cierra un proceso de negociaciones que comenzó en 1999. Este pacto implica la creación de un mercado conjunto que abarca alrededor de 720 millones de personas y una economía combinada que asciende a unos 22 billones de dólares, lo que representa aproximadamente el 30% del PIB global. Se prevé que más del 90% de los intercambios comerciales entre ambas regiones se realicen sin aranceles, lo que podría beneficiar a numerosos sectores de la economía de Paraguay.

Para Paraguay, el acuerdo incluye disposiciones específicas que contemplan cuotas con arancel cero para ciertos productos y normas de origen adaptadas a la estructura productiva nacional. Además, se establecen plazos más amplios para que los productos paraguayos puedan cumplir con las regulaciones sanitarias exigidas por la Unión Europea. Según el viceministro de Relaciones Exteriores, Miguel Ángel Aranda Daroczi, este tratado representa “una gran oportunidad de integrar el mercado y ofrecer lo que produce el Mercosur a todo el mercado europeo”. En términos de comercio, en 2024 la UE representó solo el 5,9% del comercio total de Paraguay, lo que indica que aún hay un amplio margen de crecimiento.

Sin embargo, el futuro del acuerdo en Europa no está exento de desafíos. El 21 de enero, el Parlamento Europeo decidió remitir el texto al Tribunal de Justicia de la UE para que evalúe su compatibilidad con los tratados comunitarios, un proceso que podría demorar entre 18 y 24 meses. Esta consulta fue impulsada por grupos de izquierda y respaldada por Francia, que ha expresado preocupaciones sobre el impacto que el acuerdo podría tener en su sector agrícola y ganadero, lo que añade una capa de incertidumbre a la implementación del pacto.

Para sortear este impasse, la Comisión Europea ha estructurado el acuerdo en dos instrumentos jurídicos separados: un pilar comercial de competencia exclusiva europea y otro de carácter político y de cooperación. Esta estrategia permite que se aplique provisionalmente el capítulo de libre comercio sin esperar la aprobación del Parlamento Europeo. Recientemente, el abogado general del Tribunal de Justicia también se pronunció sobre la necesidad de una evaluación exhaustiva del acuerdo, reflejando la complejidad y la importancia de este pacto a nivel internacional.