Los datos preliminares sobre precios y actividad económica para 2026 reflejan una situación variada. Aunque la inflación para los consumidores se mantiene elevada, se ha observado una notable desaceleración en el sector mayorista. A pesar de que la construcción se encuentra en recesión, los salarios en este ámbito están creciendo a un ritmo superior al incremento de los costos de los materiales.

El cierre de algunas empresas emblemáticas contrasta con la caída en las importaciones y el aumento de las exportaciones industriales. En particular, el sector manufacturero ha experimentado un crecimiento del 14%, superando al sector agropecuario, que solo creció un 5%. Este panorama se complementa con anuncios de importantes inversiones, no solo en minería y energía, beneficiados por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), sino también en el ámbito financiero y tecnológico.

El tipo de cambio nominal ha mostrado una tendencia a la baja, a pesar de las constantes compras de divisas por parte del Banco Central, que busca incrementar las reservas. Estas reservas, posteriormente, son utilizadas por el Tesoro para cumplir con obligaciones en moneda extranjera. Sin embargo, el tipo de cambio real frente a los socios comerciales sigue siendo más alto que hace dos años, debido a la depreciación del dólar a nivel global. En este contexto, Pablo Goldín, director de Macroview, analizó las razones detrás de la persistente inflación y las proyecciones para el futuro económico del país.